Historia de la Rhodiola

Las propiedades de la Rhodiola Rosea se conocen desde la antigüedad. Los creadores de la civilización y medicina europea, los antiguos griegos ya la conocía y la utilizaban. En el año 77 d.C. El físico griego Dioscorides menciona, en su libro “De Materia Medica” los husos medicinales de esta planta, a la que llamó “Rodia Riza”.

 

Avanzamos en la historia, y viajamos muy al norte hasta las frías tierras escandinavas y los vikingos, quienes se aprovecharon también de las ventajas de esta planta medicinal. Estos famosos conquistadores, temidos en el mundo entero, apreciaban su capacidad de aumentar la fuerza y la resistencia del cuerpo humano cuando éste hace frente a situaciones extremas.

 

El uso de la Rhodiola está también documentado en antiguos textos de medicina del legendario imperio chino, en los que se utilizaba para combatir diferentes enfermedades. Hasta tal punto era admirada la “raíz de oro”, que los propios emperadores ordenaban expediciones a lugares inhóspitos en su busca, esperando beneficiarse de esta fuente del bienestar a la que atribuían mejoras en el desempeño sexual.

 

Ya en el siglo XX, y siguiendo el rastro de un dicho siberiano que dice que “quien beba té de rhodiola vivirá más de 100 años”, los científicos rusos comenzaron a estudiar los beneficios de esta raíz. En 1931, el Dr. L. Utkin, botánico y nutricionista ruso, aseguró que su consumo aumentaba la capacidad sexual.
libro historia rhodiolaEn el año 1947, el científico ruso N.V. Lazarev, profesor de la Academia de las Ciencias de Rusia, buscando productos que pudieran ayudar a la URSS en su carrera contra los EE.UU. descubre los adaptógenos. Éstos son substancias naturales que encuentran solamente en unas cuantas plantas y hierbas raras y que ayudan al cuerpo a alcanzar un rendimiento óptimo mental, físico y de trabajo. Dentro de sus estudios, Lazarev clasificó a la Rhodiola Rosea como un adaptógeno y demostró por primera vez que sus extractos ayudan a incrementar la resistencia del cuerpo humano ante numerosos factores estresantes.

 

Durante los años de la guerra fría, se cree que muchos de los atletas olímpicos de representaban a la Unión Soviética se beneficiaron de las ventajas y beneficios que los adaptógenos les proporcionaron.
Una vez que la Unión Soviética se desmorona, a muchos de los científicos que trabajaron en secreto con los adaptógenos se les abre una nueva posibilidad de viajar y emigrar a otros países europeos y a EE.UU. Esto ayuda a difundir la información sobre la existencia de estas maravillosas sustancias naturales en los países occidentales, comenzando a extender el conocimiento y uso de la rhodiola por todo el mundo. A día de hoy se ha hecho popular en Europa y en los EE.UU. entre los amantes de la medicina natural y ya se pueden encontrar libros que describen su historia y sus grandes beneficios.